Capítulo
2
Tras
terminar de hablar con Amelia caí suavemente en mi lecho.
Al
día siguiente desperté junto a Amelia , aunque me pareció raro
despertarme junto a alguien.
Llevaba
un mes y medio sin dormir junto a ella. Me levanté , sigilosamente ,
y me dirigí al cuarto de baño para lavar mi rostro. Después , me
fui a la cocina y comencé a preparar el desayuno. Oí un teléfono
al que conteste rápidamente. Era Axel.
-Buenos
días, David.
-Buenos
días , Axel.
- Te quisiera comentar un asunto.
-De
acuerdo, adelante.
-Me
acaban de ofrecer una oferta de trabajo en el extranjero ,
exactamente, en Suecia como arqueólogo jefe de una investigación.
Siento mucho haberlo aceptado , pero no me arrepiento de haberlo
hecho.- dijo con una voz muy sincera -.
-No
te preocupes Axel ya encontraré uno nuevo ayudante. Espero verte
pronto y que todo vaya bien.
Adiós.
-Adiós,
David.
Cuando
colgué el teléfono, sentí una rara sensación recorriendo mi
cuerpo, había perdido a mi compañero y a mi amigo. Se lo conté a
Amelia que igualmente lamentó. Estuve durante unas tres horas
pensando si emprender mi viaje en solitario o en compañía.
Finalmente decidí irme solo , porque desde siempre hacia mejor mi
trabajo .
Era
las dos de la tarde , me despedí de mi familia a la que no volvería
a ver hasta dentro de un mes. Mi esposa me deseó mucha suerte en la
búsqueda de la nueva especie de pájaros llamada por mí “
torties”. Tras abandonar mi morada anduve unos 2 kilómetros hasta
el aeropuerto de Londres.
Embarqué
y volé hasta América del Sur, iba a ir a una zona de la selva
amazónica. Mi trabajo era encontrar nuevas especies de animales y
tras hacerlo debía informar a mi jefe que se llevaría todo el
merito.
Llegué
tras unas dos horas a la selva. Llevaba junto a mí, víveres y
medicamentos para un mes.
Empecé
a adentrarme en la selva amazónica. Aquello era un lugar muy oscuro
y húmedo , los árboles eran gigantescos. Parecía no habitar ningún
ser humano en esa selva, solo estaba yo.
Me
fijé muy bien en la fotografía que llevaba junto a mí del pájaro.
Empecé a explorar ese lugar de arriba abajo pero , finalmente nada ,
no encontré ni rastro de ese extraño animal visto hace poco aquí.
Estaba empezando a perder mi paciencia, era muy difícil para mí
perderla pero esta búsqueda inválida me hacia perderla.
Me
tranquilicé por mi bien y seguí buscando hasta que topé con una
extraña huella en la superficie de la selva. Era inmensa , no
parecía ser de ningún animal ni de un humano. La exploré pero nada
encontré. De repente, escuché un extraño ruido parecido al rugido
de un león. Yo estaba muy asustado mi única defensa eran los dardos
tranquilizantes.
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